Aprender cómo desconectar del trabajo si trabajo remoto se ha vuelto el gran reto de nuestra época; y es que, aunque esta modalidad de trabajo tiene muchísimas ventajas, lo mismo que es en principio una gran ventaja, puede volverse un problema silencioso: el camino de la ‘’oficina’’ a la sala mide dos metros, como mucho.
Cuando trabajamos de forma presencial, ese momento en el que nos transportamos a casa después de terminar la jornada sirve muchas veces como momento de cierre mental y señala de forma implícita el momento en el que salimos del ‘’modo trabajo’’.
Cuando trabajamos desde casa, sin un trayecto de regreso, muchas veces nuestro cerebro no recibe la señal clara de que la jornada terminó, dejando la puerta abierta a la ansiedad y a quedarnos atascados en ‘’modo trabajo’’ mucho después de haber cerrado sesión.
Aquí no hay consejos tipo renuncia a todo y vete al monte (ganas no nos faltan, pero no es realista para la mayoría) ni de medita dos horas. Esta es una guía con ideas prácticas para cerrar el día de trabajo sin culpa.
La rutina de cierre para desconectar del trabajo remoto
Aceptémoslo: pasar de la laptop al sillón no engaña a nadie. Tu cerebro sabe que sigues a dos metros de tu mesa de trabajo y por eso te mantiene en alerta. Para apagar esa señal, hace falta un corte radical pero simple, aquí dos trucos:
Limpia el terreno antes de irte: Cierra las veinte pestañas del navegador que no vas a volver a mirar hoy, agenda las dos o tres cosas de las que te encargarás mañana y apaga la laptop. Guardarla fuera de tu vista ayuda más de lo que parece.
Adopta una rutina de transición: Haz un cambio que le avise a tu mente que ya terminaste de trabajar. Cámbiate de ropa aunque hayas estado cómodo todo el día, sal a dar una caminata corta de diez minutos para despejar la cabeza o simplemente apaga la luz de escritorio y enciende una iluminación más cálida en la habitación.
Delimita tu espacio de trabajo.
El peligro del home office es que tu sofá o tu cama terminen asociados al trabajo y termines perdiendo tu espacio personal. Entonces es importante designar qué espacio será tu lugar de trabajo.
Hay personas que pueden permitirse tener una oficina en casa, o designar una habitación solo para ello, pero delimitar el espacio de trabajo aunque vivas en un lugar pequeño es totalmente posible: puede ser una silla específica o una esquina del comedor.
Aquí algunos ejemplos de pequeños cambios que funcionan. Te menciono un hábito estresante, y por cuál sustituirlo para sentirte mejor:
| Hábito estresante | Qué hacer en su lugar |
| Responder correos desde la cama o el sofá. | Trabajar únicamente en un espacio designado (así sea una esquina de la mesa). |
| Dejar la laptop siempre abierta «por si entra algo». | Guardar la laptop en un cajón o mochila al terminar la jornada. |
| Dejar notificaciones de Slack/Teams en el móvil personal. | Pausar notificaciones de trabajo automáticamente a partir de tu hora de salida, siempre que tu tipo de trabajo lo permita, claro. |
Cómo superar la culpa por poner límites al trabajo
El mayor obstáculo para desconectar no siempre es el volumen de trabajo, sino el sentir que es nuestro deber estar disponibles 24/47, y la odiosa pregunta interna: «¿Y si me mandan algo y no respondo rápido?».
Aquí tengo que decirte una verdad incómoda: Responder un correo a las 8:00 PM no te hace más profesional, solo te hace más accesible a expensas de tu salud mental. Y es insostenible en el tiempo.
Una forma de poner límites es avisar de forma transparente tus horas de trabajo. Por ejemplo, muchas personas colocan en sus estados su horario laboral, como hacen las tiendas, y eso quita el peso de estar dando explicaciones.
💡 El descanso se programa. Si no agendas tu tiempo libre con la misma seriedad con la que agendas una reunión, el trabajo usará ese espacio por defecto.
¿Cómo llevar esto a la práctica hoy?
- Elige 1 sola rutina de cierre para finalizar tu jornada laboral (cambiarte de ropa o salir 10 minutos).
- Desactiva hoy mismo las notificaciones del correo de trabajo en tu teléfono personal (o ponle un límite de horas).
- Toma 10 minutos para hacer algo que te guste antes de seguir con las responsabilidades personales. Ideas: tomar un té, sentarte en el balcón o terraza, regar las plantas, y así…
💬 ¿Y tú, cómo cierras tu día? ¿Cuál es esa pequeña rutina que te ayuda a apagar el «modo trabajo» cuando termina tu jornada?
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Gracias por ayudarme a entender esto. Me encanto un momento de transition! gracias por hacer la accion a nuestro alcance.
Me alegro que te haya servido. Gracias por dejarme saber!