Una joven con un conjunto de pijama gris suave y holgado está recostada cómodamente en un sofá de color beige claro. Tiene la pierna derecha doblada hacia el pecho y el brazo izquierdo apoyado sobre el respaldo del sofá. Está mirando por la ventana de su salón soleado, que está decorado de forma sencilla pero acogedora con plantas y libros. La luz del sol entra por la ventana e ilumina su rostro, dándole un aspecto tranquilo y relajado. Su cabello está suelto y ligeramente despeinado. Ella parece estar perdida en sus pensamientos, disfrutando de un momento de paz y tranquilidad en la comodidad de su hogar.

¿Por qué nos da culpa descansar? Reivindicando los domingos aburridos.

Son las 3 de la tarde de un domingo cualquiera, estás tirada en el sofá con el pijama, sin peinarte y, muy posiblemente sin cepillarte aún (no te hagas, lo sabemos). Todo va bien: dormiste hasta tarde, te tomaste el café sin prisas y la vida es maravillosa… hasta que ya no lo es.

Y es que justo en el momento en que más a gusto estás, aparece esa sensación indescriptiblemente molesta, una angustia que no sabes descifrar bien de dónde viene y, de repente, se esfuma la paz y aparece la inquietud.

Esa mortificación viene en forma de una vocecita que te comienza a decir que qué estás haciendo con tu vida si es domingo y no estás ni trepando un cerro, ni corriendo una maratón, o subiendo stories en un río del interior del país, como el resto de la gente de Instagram. Y así se dañó el domingo, otra vez.

De lunes a viernes: La culpa de la productividad.

Resulta que, aparentemente, si un martes en la tarde te tomas 5 minutos para mirar al techo, si tienes que tomarte un día off por salud, si llegas del trabajo y no te pones a dejar la casa absolutamente impecable, o si la vida no te dio ese día para llegar al gym estás programada para sentirte culpable por ser una vaga improductiva.

Nos pasamos la semana tratándonos a nosotras mismas como a robots cuya tarea es optimizarlo todo, hacer multitasking con 100 tareas a la vez y encima vernos bien y ser amables, y si no cumplimos con una de esas a la perfección el cerebro nos cataloga como ineficientes.

Sábado y domingo: La culpa de ser aburrido

Los fines de semana son la oportunidad perfecta para hacer cosas que normalmente no podemos hacer durante la semana: son días para disfrutar y vivir a otro ritmo. Pero, como old habits die hard, vamos a lo que estamos acostumbradas: buscar algo para sentirnos culpables.

El asunto es que cuando constantemente estamos consumiendo en redes sociales todo lo que sube la gente (incluyendo las versiones maquilladas de las cosas), podríamos llegar a compararnos inconscientemente y sentir la presión silenciosa de que si no vamos a un lugar exótico, a montear, a una villa o a hacer una carrera cada domingo, no estamos viviendo o tenemos una vida aburrida. Y cuando llegamos a este punto, el fin de semana se convierte en un trabajo más, solo que con traje de baño.

Ahora el estatus no es solo trabajar mucho y ser ‘’productivo’’, ahora también es tener el fin de semana cargado de aventuras que se vean estéticas en el reel. Entonces si tu plan de domingo era calentar la pizza que quedó del sábado y maratonear con una serie, todo va bien hasta que abres las redes y sientes que fracasaste en el checklist de fin de semana exitoso.

Cuando el ocio estresa

Me he llegado a preguntar cuándo convertimos el tiempo libre en una competencia de ‘’fronteo’’ de estilo de vida. Honestamente, no tengo idea.

Irse de montaña, a hacer turismo de aventura, a descansar en una villa hermosa o participar en eventos deportivos es maravilloso, si te gusta, y sobre todo si es sostenible para ti. El problema es cuando se hacen estas cosas por encajar o por aparentar, muchas veces sin poder costearlo ni emocional ni financieramente.

Si tu fin de semana se convierte en una sucesión de compromisos para validar en redes que estás viviendo al máximo, dejó de ser disfrute y se convirtió en una tarea más de tu lista eterna de pendientes.

Reivindicando el aburrimiento

Este artículo es un recordatorio de que tienes permiso de aburrirte y hacer cosas ordinarias que te hagan feliz.

Amo los fines de semana de aventura, de compartir con mis seres queridos, de viajar y de ponerme ropa bonita, y los seguiré disfrutando al máximo. Pero también me disfruto quedarme en la casa algunos domingos sin hacer literalmente nada, y me niego rotundamente a permitir que las comparaciones sin sentido y el ruido de las redes me engañen y me hagan sentir que eso es perder el tiempo.

Un fin de semana en el que no hay fotos, ni deportes extremos, ni salidas de la ciudad, también está perfectamente aprovechado si me ayudó a recargarme y me dio paz mental.

Así que, la próxima vez que la vocecita aquella te quiera dañar el domingo, suelta el teléfono, calienta otro pedazo de pizza, pon otro episodio y olvídate del mundo, que tú también te estás dando la gran vida.

💬 Hablemos

Cuéntame: ¿Te has sentido culpable por descansar alguna vez
Te leo en los comentarios

Si lograste leer este artículo completo sin revisar TikTok, ¡felicidades!: oficialmente tienes un attention span decente, por lo que te propongo que seamos amigos. Te espero en mi día a día por Instagram (@naniitatheblogger) o, mejor aún, te invito a suscribirte a The Club

Deja tu email abajo y entra al club. Es gratis… por ahora. 😉

Join The Club


Lecturas Recomendadas

Subscribe
Notify of
guest
6 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Yocasta
Yocasta
junio 23, 2026 9:27 am

Salir del radar visual de las redes y hasta de quienes te rodean es un reseteo vital para mantenerse en la lucha constante de sostenerte y sostener a quienes dependen de una u otra forma de ti.
Por una vida y un descanso holgazaneado sin culpa!

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez
junio 23, 2026 2:27 pm

Holaaa, te cuento que por anos si me costo demasiado. Pero tu me has ayudado mucho a cambiar el chip.

Jose Armando
Jose Armando
junio 24, 2026 10:09 am

Sinceramente me alegra saber que no me pasa a mi solamente; ese sentimiento de culpa por la baja productividad me estaba matando literalmente hasta que leí este artículo. Espero con ansiedad los próximos escritos. Abrazos!

6
0
Hablemos en los comentarios!x
()
x